スペイン語通訳・翻訳 スペイン語講師

杉田 美保子

スペイン・バルセロナ滞在 27 年を経て、2015 年に帰国...もっと見る スペイン・バルセロナ滞在 27 年を経て、2015 年に帰国。
金沢市の北國外国語カレッジを中心に、スペインの生活とスペイン語の楽しさを細々と伝授中。「故郷」バルセロナとはリモートでつながりながら、日本の生活も楽しんでいる。
京都のバルセロナ文化センターのスタッフとして、ますます活動の幅を広げていくべく、挑戦中。

スペインの教育文化スポーツ省認定のスペイン語能力試験 DELE の C1(上級)所持。

Ha llegado la mejor época de los ‘calçots’. En Japón también se consumen muchas cebollas tiernas, algo parecido a los calçots, para la Sukiyaki o la Nabe (olla tipo fondú). Le conté a mi amiga japonesa sobre las "cebollas tiernas asadas" al estilo de Tarragona, me dijo que no tenía ni idea cómo es. Así que le dije que esperara al artículo de febrero. Aquí intentaré explicar una de las culturas gastronómicas españolas. Es un artículo para japoneses traducido al castellano, pero creo que hay muchos españoles que aún no saben cómo son las calçotades.

La gastronomía de invierno, la tradición de temporada.

La ciudad de Valls está lleno de humo. Se asan los calçots
El concurso de calçots. Muchos “pageses” participan en él

En Catalunya, se usan dos idiomas: el catalán y el castellano. Calçots es el nombre de un tipo de cebolla tardía de Lleida. ´Calçotada’ es una fiesta gastronómica típica de Tarragona. Es una tradición de invierno y seguro que si vives en Catalunya lo disfrutarás como mínimo una vez en el invierno. Oficialmente, según dicen los de Valls, el comienzo de la calçotada coincide con el último domingo de enero. La época se termina cuando disminuye la cantidad de calçots a finales de marzo y principios de abril. Catalunya tiene cuatro provincias. Es igual que Japón, cada provincia tiene sus platos típicos. La paella es un plato típico de España, pero su origen está Valencia. Y la ‘calçotada’ es de la provincia de Tarragona.

Comencé a ir a la fiesta de la calçotada en Valls hace varios años porque conocí a Laia de Reus y comencé a celebrar la navidad en su casa. Una navidad, hablamos sobre la fiesta de la calçotada de Valls y quedamos en volver a vernos un mes más tarde, el último domingo de enero.

Después de los calçots, se comienza a asar la carne, se comen embutidos y pan

Aparcamos el coche en las afueras de Valls, donde hay aparcamientos provisionales. A las 11 de la mañana se llenan de coches y la gente acude al centro de la ciudad desde donde ya sale mucho humo por todas partes. En el centro, hay concursos de calçots, y de salsa romesco, o competiciones de comer. En cada rincón de la ciudad y cada instalación de Valls se convierte en restaurantes y en asadores para calçots, carne, salchichas (‘butifarras’) y pan.

 

Se cultivan bajo tierra, se amontona la tierra que cubre las cebollas para que la parte blanca sea más larga que las cebollas tiernas normales. Al asar, se quita la parte de la raíz, se ensartan en la varilla que se coloca encima de los arbustos quemados al rojo vivo hasta que se quema la capa exterior. Normalmente, empaquetan 12 calçots en papeles de periódico para que se acaben de cocer con su propio calor.

La familia de Laia cada año acude a Valls ese día, el último domingo de enero. Esta vez ya tenía las entradas anticipadas compradas a una colla de castellers. Al entregar las entradas, nos dan un kit de picnic: una servilleta, un plato, un vaso, cubiertos, una tarrina con salsa romesco, una naranja de postre y un babero grande. Escogemos la mesa, nos sentamos y viene a preguntarnos lo que deseamos para beber. Luego llegan los calçots envueltos en periódico.

Concurso de comer calçots en El Pati

Comenzamos la fiesta y el primer paso que hay que hacer es: ponernos el babero. Luego, brindamos y abrimos el periódico. Aparecen los calçots calientes y ¡nos ponemos manos a la obra! Primero los sostenemos en una mano por la parte verde. Otra mano agarra la parte blanca, lo más abajo posible. Aprieta el extremo inferior del calçot y lo tira hacia abajo para quitar la capa exterior quemada del calçot. Untamos el calçot pelado con la salsa romesco, estiramos el brazo hacia adelante, giramos la cabeza hacia atrás, abrimos la boca y ¡para dentro!

La hermana de Laia y yo
Laia y su familia en la calçotada. Con el babero y con las manos comemos este manjar de invierno

He intentado imitar varias la receta de la salsa romesco, pero nunca me salió bien así que ya no lo intento. De hecho, mi asesora lingüística personal, Carlota, es buena cocinera también, así que le pido que me prepare la salsa. Algún día le pediré su receta…, pero ¡es más fácil que me la haga ella!

La salsa romesco hecha por Carlota, mi asesora lingüística, es buenísima e inimitable

Uno tras otro, lo pelas y lo comes, como una máquina. La madre y la padrina de Laia ya no quieren seguir con tantos calçots, así que a mí me llegan más calçots. Más tarde, llega la carne y las butifarras asadas a la mesa. A veces ocurre un accidente como lo de la foto: ya no puedo cortarla con los cubiertos de plástico… Así todo el mundo disfruta de un manjar de invierno hasta la primavera, ensuciándose las caras y las manos con carbón.

Luego cuesta mucho quitarse la suciedad del carbón, pero merece la pena participar en la calçotada, porque sí. Es una fiesta diferente, al aire libre, con mucha risa y buena compañía. Además, es una fiesta de temporada y en otras épocas no se puede disfrutar.

Es imposible cortar la carne con cubiertos de plástico / Calçots envueltos en papel de periódico

Aunque haga buen día, estar en el interior de Catalunya en enero es muy duro por la tarde-noche. Comienza a bajar la temperatura, pero no hay más remedio que pasear por la ciudad para bajar la comida… A las 19:00 ya no aguantamos el frío y paramos en un bar para tomar un chocolate. Creí que no me iba a caber más, pero sí. Otra vez la tertulia continúa entre risas. Es muy internacional tomar algo caliente en una tarde de invierno. En Japón, hay una bebida que se llama Amazake (Sake dulce), y es sin alcohol a pesar de que lleve el nombre Sake. Es también para calentarse en invierno, desde los niños hasta los mayores.

Así se acaba el último domingo sobre las 20:00. Ya es hora de “fer un pensament” (hacer un pensamiento, tomar una decisión)”.

“Mihoko, ¡nos veremos el próximo año aquí, eh! “, así nos despedimos cada año en Valls. Sueño en que algún año coincida con la calçotada de Valls en el futuro próximo. Y los que no coincidís con esta fecha, no os preocupéis. En muchos restaurantes de Catalunya se organizan menús de calçots y os esperan en esta época de inviernos-primavera.

Son las imágenes de la calçotada con amigos. Mucho trabajo antes de comer, pero así se cultiva la amistad preparándola
¡Hasta la próxima!

Texto: Mihoko Sugita

Asesoramiento lingüístico: Carlota Rubies Nörtemann